Lógica: de Aristóteles a Gödel — la arquitectura de la inferencia válida
Todo argumento pretende convencernos de algo a partir de otra cosa: de ciertas premisas se extrae una conclusión. Pero ¿qué hace legítimo ese paso? ¿Por qué “todos los hombres son mortales; Sócrates es hombre; luego Sócrates es mortal” nos parece una inferencia intachable, mientras que “algunos cisnes son blancos; este animal es un cisne; luego este animal es blanco” no lo es? La respuesta a esa pregunta —qué hace que un razonamiento valga— es el objeto de la lógica, una de las disciplinas filosóficas más antiguas y técnicamente más sofisticadas. Nacida como reflexión sobre el arte de la demostración y del debate, la lógica atravesó veinticinco siglos hasta convertirse, en el siglo XX, en una ciencia formal capaz de esclarecer —y también de revelar los límites— de la propia razón matemática. ...