Ludwig Wittgenstein
Ludwig Wittgenstein

Nacido en Viena en 1889, en el seno de una de las familias más ricas y cultas del Imperio austrohúngaro, Ludwig Wittgenstein empezó estudiando ingeniería aeronáutica, pero la reflexión sobre los fundamentos de la matemática lo llevó a la lógica y, de ahí, a Cambridge, para estudiar con Bertrand Russell. Su biografía es tan singular como su pensamiento: combatió en la Primera Guerra, donó la fortuna heredada, fue maestro de escuela en una aldea, jardinero e incluso arquitecto, antes de regresar a la filosofía académica. Es la figura más influyente de la filosofía analítica del siglo XX — y, rarísimo, autor de dos filosofías distintas e igualmente decisivas, ambas centradas en el lenguaje.

El primer Wittgenstein, del Tractatus Logico-Philosophicus (1921), concibe el lenguaje como una representación lógica del mundo: las proposiciones con sentido son las que figuran hechos posibles. Lo que rebasa ese límite —ética, estética, metafísica— no puede decirse, solo mostrarse. De ahí la célebre frase final: “de lo que no se puede hablar, hay que callar”.

El segundo Wittgenstein, de las Investigaciones filosóficas (publicadas póstumamente, en 1953), revisa radicalmente la primera obra. El significado de una palabra no es el objeto que nombra, sino su uso dentro de una práctica — un juego de lenguaje arraigado en una “forma de vida”. No existe un “lenguaje privado”, y seguir una regla es siempre una práctica pública. La filosofía, concluye, no descubre teorías: disuelve las confusiones nacidas del mal funcionamiento del lenguaje, funcionando más bien como una terapia. Su impacto atravesó el positivismo lógico del Círculo de Viena, la filosofía del lenguaje ordinario y la filosofía de la mente contemporánea.

Conceptos clave

Wittgenstein temprano — Tractatus Logico-Philosophicus (1921)

  • El lenguaje representa hechos del mundo; las proposiciones son imágenes lógicas de la realidad
  • Lo que puede decirse puede decirse claramente; lo que no puede decirse debe callarse (“De lo que no se puede hablar, hay que callar”)
  • La lógica y las matemáticas son tautologías; la ética, la estética y la metafísica son inefables

Wittgenstein tardío — Investigaciones filosóficas (póstumo, 1953)

  • Juegos de lenguaje: el significado no es referencia a objetos, sino uso en la práctica social; cada forma de vida tiene sus propios juegos
  • Seguir una regla: imposible seguir una regla “privadamente”; las reglas son prácticas públicas e intersubjetivas
  • Lenguaje privado (imposibilidad): no existe un lenguaje cuyos términos se refieran solo a experiencias internas inaccesibles a otros
  • La filosofía como terapia: los problemas filosóficos son confusiones lingüísticas que hay que disolver, no resolver

Influenciado por

  • Gottlob Frege — lógica y referencia
  • Bertrand Russell — atomismo lógico (Tractatus)
  • Kant — límites del conocimiento (reinterpretado)

Influyó en

  • Círculo de Viena (positivismo lógico — malinterpretó el Tractatus)
  • Habermas — lenguaje e intersubjetividad
  • Gilbert Ryle, J.L. Austin — filosofía del lenguaje ordinario
  • Filosofía de la mente contemporánea

Obras

Tractatus Logico-Philosophicus (1921); Investigaciones filosóficas (1953, póstumo); Sobre la certeza (1969, póstumo); Los cuadernos azul y marrón (1958).

Véase también

Filosofía del siglo XX