
Nacido en Abdera hacia el 490 a.C., Protágoras fue el primero y más famoso de los sofistas — los maestros itinerantes que, mediante pago, enseñaban a los jóvenes la retórica y la areté (excelencia) necesarias para el éxito en la vida pública de las ciudades griegas. Frecuentó el círculo de Pericles en Atenas y llegó a redactar las leyes de la colonia de Turios. Es la figura que mejor encarna el espíritu del movimiento sofístico.
Su tesis más célebre se condensa en una frase: “el hombre es la medida de todas las cosas” (homo mensura) — “de las que son, en cuanto que son; de las que no son, en cuanto que no son”. Con ella, Protágoras funda el relativismo: no hay una verdad absoluta y única, válida para todos; lo que le parece verdadero a cada persona es verdadero para esa persona. El viento que me parece frío a mí y templado a ti es, de hecho, frío para mí y templado para ti.
Ese relativismo se extiende a la religión: sobre los dioses, Protágoras profesaba un franco agnosticismo — “no puedo saber si existen ni cuál es su forma; muchos obstáculos lo impiden, la oscuridad del asunto y la brevedad de la vida humana”. Coherente con su práctica, sostenía además que la virtud política puede enseñarse — premisa de su oficio. Platão, que le dedicó un diálogo, haría del combate a ese relativismo uno de los motores de su propia filosofía; y la tesis homo mensura resonaría, mucho más tarde, en el relativismo y el pragmatismo modernos.
Conceptos clave
- Homo mensura: relativismo del conocimiento
- Agnosticismo
- La retórica como técnica de persuasión
- La virtud política como enseñable
Influenciado por
- Heráclito — relatividad de las percepciones
- Democracia ateniense — demanda de formación retórica
Influyó en
- Platão — crítica sistemática del relativismo
- Escepticismo antiguo
- Relativismo moderno y pragmatismo (William James)
Obras
Sobre la verdad (fragmento: la tesis homo mensura); Sobre los dioses (agnosticismo). Fuentes: Platón, Teeteto, Protágoras; Diógenes Laercio, Vidas, IX.
Véase también
Presocráticos y Sofistas