Platón
Platón

Discípulo de Sócrates y el más influyente filósofo de la Antigüedad, Platón nació en una familia aristocrática ateniense hacia el 428 a.C. La condena del maestro, en el 399 a.C., lo marcó profundamente y lo apartó de la carrera política que su origen le reservaba. Tras años de viajes —que la tradición asocia a contactos con los pitagóricos del sur de Italia y a los frustrados intentos de educar a los tiranos de Siracusa—, fundó hacia el 387 a.C. la Academia, la primera institución de enseñanza superior de Occidente, que funcionaría durante más de novecientos años. Su obra nos ha llegado casi íntegra, casi toda en forma de diálogo, con Sócrates como personaje central.

El núcleo de su pensamiento es la Teoría de las Ideas (o Formas): más allá del mundo sensible, mudable y engañoso, existe un mundo inteligible de esencias eternas e inmutables —la Justicia en sí, la Belleza en sí, el Bien en sí— de las que las cosas concretas son solo copias imperfectas que “participan” de ellas. Conocer no es registrar lo que muestran los sentidos (mera doxa, opinión), sino elevarse mediante la razón hasta las Formas (episteme, ciencia). La alegoría de la caverna (La República, libro VII) dramatiza ese ascenso: el prisionero que se libera de las sombras y contempla el Sol —imagen de la Idea del Bien, fuente del ser y de la inteligibilidad.

Esta metafísica sostiene una ética y una política. El alma humana es tripartita (racional, irascible y concupiscible), y la justicia, tanto en el alma como en la ciudad, consiste en la armonía de esas partes bajo el mando de la razón, de donde surge la tesis del filósofo-rey, quien, por conocer el Bien, debe gobernar. En los diálogos tardíos (Parménides, Sofista, Teeteto), Platón somete su propia Teoría de las Ideas a una crítica rigurosa, mostrando que nunca la trató como un dogma cerrado. Su influencia atraviesa toda la historia de la filosofía —de Aristóteles y Plotino a Santo Agostinho y el Renacimiento—, hasta el punto de que Whitehead resumió la tradición europea como “una serie de notas a pie de página a Platón”.

Conceptos clave

  • Teoría de las Formas/Ideas: lo real es el inteligible eterno; lo sensible es una copia imperfecta
  • Alegoría de la caverna: ascenso de lo sensible a lo inteligible; el Sol = Idea del Bien
  • Demiurgo: artesano divino que impone orden al receptáculo según las Formas
  • Alma tripartita: racional / irascible / concupiscible
  • Filósofo-rey: quien conoce el Bien debe gobernar
  • Eros: deseo de reconectarse con la belleza y la bondad absolutas
  • Reminiscencia (anamnesis): conocer es recordar lo que el alma contempló antes de encarnarse

Influenciado por

  • Sócrates (maestro)
  • Pitágoras — dualismo alma/cuerpo; matemáticas; inmortalidad
  • Heráclito — devenir de lo sensible
  • Parmênides — ser inmóvil de las Formas
  • Orfismo — inmortalidad y purificación del alma

Influyó en

  • Aristóteles — discípulo durante 20 años; dialoga críticamente con el platonismo
  • Plotino — neoplatonismo; el Uno como Bien supremo
  • Santo Agostinho — iluminación divina en lugar de reminiscencia
  • Anselmo de Cantuária — argumento ontológico
  • Marcílio Ficino — neoplatonismo renacentista
  • Descartes — ideas innatas
  • Hegel — dialéctica ascendente
  • Toda la metafísica occidental

Obras principales

Apología, Critón, Fedón, Menón, Teeteto, Gorgias, Simposio, Fedro, La República, Timeo, Sofista, Parménides, Las Leyes.

Véase también

Sócrates, Platón y Aristóteles