
Nacido en Tréveris, en la Renania prusiana, en 1818, Karl Marx estudió derecho y filosofía en Bonn y Berlín, donde se acercó a los jóvenes hegelianos. Cerrada la carrera académica por sus posiciones radicales, se dedicó al periodismo y, perseguido por la censura, se exilió en París, Bruselas y, por último, Londres, donde vivió décadas de pobreza, sostenido por su amigo y colaborador Friedrich Engels e inclinado sobre los economistas en la sala de lectura del Museo Británico. Más que interpretar el mundo, quería transformarlo: “los filósofos se han limitado a interpretar el mundo de distintos modos; de lo que se trata, sin embargo, es de transformarlo” (Tesis 11 sobre Feuerbach).
Filosóficamente, Marx parte de Hegel pero lo “pone de pie”: la dialéctica no mueve ideas, sino las condiciones materiales de la vida. Es el materialismo histórico —la tesis de que la infraestructura económica (las fuerzas y relaciones de producción) condiciona la superestructura (Estado, derecho, religión, ideología)—. De ahí su célebre fórmula de que “toda la historia es la historia de la lucha de clases”. Siguiendo a Feuerbach en la crítica de la religión —“opio del pueblo”—, Marx ve en las ideas dominantes no verdades eternas, sino el reflejo de los intereses de la clase dominante.
El corazón de su obra madura es la crítica de la economía política, expuesta en El capital (1867). Bajo el capitalismo, el trabajador vende su fuerza de trabajo y produce más valor del que recibe como salario: ese excedente apropiado es la plusvalía, fuente del lucro y de la explotación. El resultado es la alienación —el trabajador se vuelve ajeno a su propio producto, a su trabajo y a sí mismo— y el fetichismo de la mercancía, en el que las relaciones entre personas aparecen como relaciones entre cosas. La superación de ese sistema sería el comunismo, una sociedad sin clases. La influencia de Marx sobre la política, la economía y las ciencias sociales del siglo XX es incalculable, aunque su pensamiento no se confunde con los regímenes que invocaron su nombre.
Conceptos clave
- Materialismo histórico: la infraestructura económica (fuerzas + relaciones de producción) determina la superestructura (Estado, derecho, ideología)
- Lucha de clases: toda la historia es la historia de las luchas de clases — libre/esclavo, señor/siervo, burgués/proletario
- Alienación: el trabajador está alienado de su producto (pertenece al capitalista), del proceso, de los demás y de su esencia humana
- Plusvalía (Mehrwert): el capitalista se apropia del exceso de trabajo no pagado del obrero
- Fetichismo de la mercancía: las relaciones entre personas aparecen como relaciones entre cosas
- Comunismo: sociedad sin clases, sin Estado, sin alienación — la etapa final tras la revolución proletaria
- Praxis: unidad de teoría y práctica transformadora
Influenciado por
- Hegel — dialéctica (invertida)
- Feuerbach — materialismo y crítica de la religión
- Economía política clásica (Smith, Ricardo)
Influyó en
- Engels (colaborador y sucesor)
- Lenin, Gramsci, Mao — marxismo político
- Escuela de Fráncfort — Adorno, Horkheimer, Marcuse
- Sartre — marxismo existencialista
- Toda la teoría social crítica del siglo XX
Obras
Manuscritos económico-filosóficos (1844); La ideología alemana (1845–46, con Engels); Manifiesto comunista (1848, con Engels); El capital, vol. 1 (1867).
Véase también
Filosofía del siglo XIX