
Nacido en Florencia en 1469, Nicolás Maquiavelo vivió el apogeo y la crisis de las repúblicas italianas del Renacimiento. Durante catorce años sirvió como secretario de la Segunda Cancillería de la República Florentina, en misiones diplomáticas que lo pusieron ante reyes, papas y el temible Cesare Borgia — una experiencia directa del poder que marcaría todo su pensamiento. Con el regreso de los Medici en 1512, fue separado del cargo, encarcelado y torturado bajo sospecha de conspiración. Fue entonces, en el exilio rural, cuando escribió El príncipe (1513). Es considerado el fundador de la ciencia política moderna.
Su ruptura decisiva está en separar la política de la moral. En lugar de describir al gobernante ideal, como hacían los tratados medievales, Maquiavelo parte de la “verdad efectiva” de las cosas — de cómo los hombres actúan realmente, y no de cómo deberían actuar. La naturaleza humana, dice, es voluble e inclinada al interés propio; el gobernante prudente debe saberlo y actuar en consecuencia, sin ilusiones.
De ahí sus célebres conceptos. La virtù es la capacidad, la energía y la astucia del gobernante, que debe unir la fuerza del león a la astucia del zorro; la fortuna es el azar imprevisible, que gobierna cerca de la mitad de los acontecimientos, pero puede ser contenida por quien se prepara, como un río que se encauza. En la disyuntiva entre ser amado o temido, es más seguro ser temido — siempre que no se sea odiado. A menudo reducido al cinismo del adjetivo “maquiavélico”, Maquiavelo es, en los Discursos sobre Tito Livio, un pensador republicano, y su influencia alcanza desde Spinoza y Rousseau hasta Gramsci y toda la teoría política moderna.
Conceptos clave
- Realismo político: la política debe partir de cómo son las cosas (essere), no de cómo deberían ser (dover essere)
- Virtù: fuerza, habilidad, voluntad y astucia del gobernante — león (fuerza) + zorro (astucia)
- Fortuna: la fortuna gobierna la mitad de los acontecimientos; la virtù enfrenta la otra mitad; la fortuna es como un río — se puede encauzar
- Naturaleza humana: ni buena ni mala, pero tiende al mal cuando fallan los frenos sociales
- Consecuencialismo: el fin puede justificar los medios en política — “crimen bueno” (único, para establecer el orden) vs. “crimen malo” (progresivo, que desordena)
- Profetas armados vs. desarmados: los desarmados fracasan
- Gobernar es el arte de hacerse amar o temer (ante la disyuntiva, temido — pero sin ser odiado)
Influenciado por
- Tito Livio — la historia romana como modelo
- Polibio — ciclo de las constituciones
- Tradición humanista florentina
Influyó en
- Spinoza — leyó El príncipe como obra republicana
- Rousseau — interpretación republicana
- Gramsci — el príncipe moderno como partido político
- Ciencia política moderna
Obras
El príncipe (1513, pub. 1532); Discursos sobre la primera década de Tito Livio (1517–31); El arte de la guerra; Historia de Florencia.
Véase también
Humanismo y Renacimiento