
Nacido en Inglaterra en 1588 — según la tradición, prematuramente, en medio del pánico por la amenaza de la Armada española, lo que lo llevó a decir que “el miedo y él eran hermanos gemelos” —, Thomas Hobbes se formó en Oxford y llegó a ser preceptor de la noble familia Cavendish. En sus viajes por Europa, trató la nueva ciencia de Galileu y a los grandes filósofos del continente. Testigo de la sangrienta Guerra Civil inglesa, se exilió en París durante más de una década; fue allí donde maduró su teoría política, publicada en el Leviatán (1651). Es el fundador de la teoría moderna del Estado.
Hobbes parte de una concepción materialista y mecanicista: todo, incluido el pensamiento, es materia en movimiento. Su antropología es sombría — el ser humano está movido por el deseo de poder y el miedo a la muerte violenta. Por eso imagina un estado de naturaleza sin poder común: una “guerra de todos contra todos” (bellum omnium contra omnes), en la que la vida sería “solitaria, pobre, sórdida, embrutecida y breve”, y el hombre, lobo del propio hombre.
La salida de ese caos es racional. Mediante un contrato social, los individuos transfieren todos sus derechos a un soberano — el “Leviatán” — a cambio de seguridad y paz. Ese poder debe ser absoluto e indivisible: dividido, retornaría la guerra. No hay, en principio, derecho de resistencia, salvo cuando la propia vida se ve amenazada — el único bien que el pacto buscaba preservar. Aunque sus conclusiones absolutistas fueron contestadas por Locke y Rousseau, Hobbes fijó los términos — contrato, soberanía, legitimidad — en los que el pensamiento político moderno pasaría a moverse.
Conceptos clave
- Estado de naturaleza: guerra de todos contra todos (bellum omnium contra omnes); la vida es “solitaria, pobre, sórdida, brutal y breve”; “homo homini lupus”
- El hombre está movido por el deseo de poder y el miedo a la muerte violenta
- Contrato social: todos ceden todos sus derechos a un soberano a cambio de seguridad
- Soberanía absoluta e indivisible: el Leviatán está por encima de las leyes civiles; no hay derecho de resistencia
- Materialismo: todo es materia en movimiento — incluida el alma
- Nominalismo: los universales son meros nombres
Influenciado por
- Galileu — método matemático y mecanicista
- Maquiavel — realismo político
Influyó en
- Locke y Rousseau — divergen del estado de naturaleza hobbesiano
- Spinoza — teoría política
- Bentham — legislación como control social
- Teoría del Estado soberano moderno
Obras
Leviatán (1651); De Cive (1642); De Corpore (1655).
Véase también
Contractualismo, Ilustración y Kant