
Giambattista Vico (1668–1744) nació y murió en Nápoles, ciudad donde pasó casi toda su vida como profesor de retórica en la universidad local —cargo que ocupó desde 1699 y que le procuró un sustento modesto pero escaso prestigio académico frente a los juristas y científicos de su época—. Formado en derecho pero autodidacta en filología clásica, historia romana y filosofía, Vico construyó su obra en relativa marginalidad respecto de las corrientes dominantes de su tiempo, sobre todo el racionalismo cartesiano, que dominaba las universidades europeas y al que sometió a una crítica sistemática ya en De nostri temporis studiorum ratione (Sobre el método de los estudios de nuestro tiempo, 1709). Frente a la pretensión cartesiana de fundar todo saber en el modelo matemático-deductivo, Vico sostenía que las ciencias humanas —la historia, el derecho, la filología— exigen un método propio, basado no en la evidencia geométrica sino en la reconstrucción imaginativa e histórica de las obras humanas.
Esa intuición maduró en el principio que se convertiría en su sello filosófico, formulado en De antiquissima Italorum sapientia (1710): el verum-factum —“lo verdadero y lo hecho se convierten” (verum et factum convertuntur)—. Solo podemos conocer con certeza aquello que nosotros mismos hemos hecho: Dios conoce perfectamente la naturaleza porque la creó; los hombres, a su vez, pueden conocer con certeza las matemáticas (que inventan) y el mundo civil —lenguas, leyes, costumbres, instituciones— porque son obras humanas, no datos naturales inmutables. Este principio invirtió las prioridades epistemológicas cartesianas y sentó las bases de una ciencia nueva, dedicada no a la naturaleza física sino al “mundo de las naciones”.
Esa ciencia tomó forma en su obra maestra, los Principi di Scienza Nuova d’intorno alla comune natura delle nazioni (Principios de una Ciencia Nueva sobre la Naturaleza Común de las Naciones), publicada en 1725, revisada en 1730 y reeditada, en su versión definitiva, en el mismo año de su muerte, 1744. En ella, Vico reconstruye la historia ideal y eterna común a todas las naciones a través de tres edades sucesivas —la edad de los dioses, la edad de los héroes y la edad de los hombres—, cada una con su lenguaje propio (jeroglífico, simbólico, epistolar), su forma de gobierno y su mentalidad características. El paso entre las edades no es un progreso lineal garantizado: las civilizaciones pueden regresar a la barbarie —la “barbarie de la reflexión”— reiniciando el ciclo en un ricorso. Ese patrón de corsi e ricorsi (cursos y recursos) es la estructura temporal fundamental de la historia humana tal como la concibe Vico. Central a toda esta reconstrucción es la noción de sapienza poetica (sabiduría poética): los primeros hombres, incapaces de abstracción racional, comprendían el mundo mediante “universales fantásticos” —figuras míticas, metáforas, personificaciones— que constituyen la matriz primitiva de todo lenguaje, religión y derecho.
La obra de Vico permaneció prácticamente olvidada fuera de Nápoles hasta el siglo XIX, cuando el historiador francés Jules Michelet la tradujo y difundió, reconociendo en ella una anticipación de la filosofía romántica de la historia. A comienzos del siglo XX, Benedetto Croce recuperó a Vico para la tradición historicista italiana, y más tarde Isaiah Berlin se volvió hacia él como precursor del pluralismo cultural y de lo que llamó la “Contrailustración”. Hoy Vico es ampliamente reconocido como fundador de la moderna filosofía de la historia.
Conceptos clave
- Verum-factum: principio según el cual solo se conoce verdaderamente aquello que se ha hecho; fundamenta la posibilidad de una ciencia del mundo civil, ya que este —a diferencia de la naturaleza física— es obra de los propios hombres.
- Scienza Nuova: la “ciencia nueva” de las naciones, que busca reconstruir, a partir de vestigios del lenguaje, el mito, el derecho y las instituciones, la “historia ideal eterna” común a todos los pueblos.
- Las tres edades: edad de los dioses, edad de los héroes y edad de los hombres —secuencia que estructura el desarrollo de toda civilización, cada una con su lenguaje, derecho y forma de gobierno propios.
- Corsi e ricorsi: patrón cíclico según el cual las civilizaciones, tras alcanzar su apogeo racional, pueden regresar a la barbarie (la “barbarie de la reflexión”) y reiniciar el ciclo histórico.
- Sapienza poetica (sabiduría poética): modo de conocimiento de los primeros hombres, que comprendían el mundo mediante “universales fantásticos” —figuras míticas y metáforas— antes del desarrollo del pensamiento abstracto-racional.
Influenciado por
- Descartes — blanco de la crítica vichiana al método matemático-deductivo aplicado indebidamente a las ciencias humanas
- Francis Bacon — el método inductivo y la valoración de la historia natural y civil como base del conocimiento
- Tácito — el realismo histórico y la atención a las pasiones y circunstancias concretas de la acción humana
- Platón — la noción de una sabiduría (sapienza) que precede y funda el conocimiento racional
- Hugo Grocio — interlocutor crítico en el debate sobre el derecho natural, que Vico historiza y relativiza culturalmente
Influyó en
- Jules Michelet — traductor y divulgador de Vico en la Francia del siglo XIX, reconociendo en él a un precursor de la filosofía romántica de la historia
- Benedetto Croce — autor de La filosofia di Giambattista Vico (1911), responsable de reintegrar a Vico en la tradición historicista italiana
- Isaiah Berlin — en Vico and Herder (1976), leyó a Vico como fuente del pluralismo cultural y de la “Contrailustración”
- R. G. Collingwood — referencia explícita en The Idea of History (1946) para la filosofía de la historia como reconstrucción imaginativa del pasado
- La tradición del historicismo europeo, que reconoce en Vico a uno de los primeros en afirmar la irreductibilidad del mundo humano-histórico al modelo de las ciencias naturales
Obras
De nostri temporis studiorum ratione (1709); De antiquissima Italorum sapientia (1710); Principi di una Scienza Nuova d’intorno alla comune natura delle nazioni (1ª ed. 1725; 2ª ed. revisada 1730; 3ª ed. definitiva 1744); Vita di Giambattista Vico scritta da se medesimo (autobiografía, 1725–1728).
Véase también
Descartes, Isaiah Berlin, Rousseau