
Edmund Burke nació en Dublín el 12 de enero de 1729 y murió en Beaconsfield, Inglaterra, el 9 de julio de 1797. Formado en el Trinity College de Dublín y en derecho en Londres, se convirtió en escritor y, desde 1766, en diputado whig de la Cámara de los Comunes, donde permaneció casi tres décadas. Su obra no es un sistema filosófico, sino un conjunto de ensayos, discursos y panfletos escritos a propósito de cuestiones políticas concretas: la relación entre la Corona y el Parlamento, el conflicto con las colonias americanas, el gobierno de la Compañía de las Indias Orientales en la India y la Revolución Francesa. Su aporte a la filosofía política reside justamente en esa articulación entre principios y circunstancias.
Burke debutó con A Vindication of Natural Society (1756) y con la Indagación filosófica sobre el origen de nuestras ideas acerca de lo sublime y lo bello (1757), obra de estética que influyó en Kant y en el Romanticismo. En política defendió la conciliación con los colonos americanos (Speech on Conciliation with America, 1775) y encabezó el proceso de juicio político contra Warren Hastings (iniciado en 1788), acusando al exgobernador general de la India de abuso de poder. Su texto más influyente, Reflexiones sobre la Revolución en Francia (1790), escrito en respuesta a un sermón de Richard Price, se convirtió en la obra de referencia de la tradición conservadora.
Conceptos clave
- Crítica del racionalismo abstracto — Burke rechaza que el orden político pueda deducirse de derechos y principios universales y aplicarse de una sola vez; la política exige prudencia, atención a las circunstancias y conocimiento acumulado.
- Prescripción y prejuicio — las instituciones heredadas encarnan una sabiduría colectiva probada por el tiempo; lo que Burke llama “prejuicio” (prejudice) designa disposiciones y hábitos morales que sostienen la vida social, no mera irracionalidad.
- La sociedad como asociación entre generaciones — en las Reflexiones, la sociedad política es una asociación que une a los vivos, los muertos y los que aún no han nacido, lo que limita el derecho de cada generación a rehacer el orden social a su voluntad.
- Reforma gradual — el cambio legítimo preserva lo que puede conservarse (“un Estado sin medios para algún cambio carece de medios para su conservación”); Burke distingue la reforma de la ruptura revolucionaria.
- Los pequeños pelotones — el apego a los grupos locales (familia, vecindario, cuerpos intermedios) es, según las Reflexiones, el germen de afectos públicos más amplios, idea retomada luego por Tocqueville y por la tradición del pluralismo social.
- Representación — en su discurso a los electores de Bristol (1774) distingue al representante, que debe ejercer juicio propio en favor del bien común, del mero delegado de intereses locales.
- Crítica de los derechos abstractos — Burke no niega los derechos, pero discute que “derechos del hombre” metafísicos puedan invocarse sin mediación institucional; los derechos reales serían los que derivan de una constitución históricamente formada.
Interpretaciones y críticas
Burke ha sido leído de modos divergentes: como liberal whig que defendió la Revolución Gloriosa y la causa americana, y como padre del conservadurismo. Críticos contemporáneos como Thomas Paine (Rights of Man, 1791) y Mary Wollstonecraft (A Vindication of the Rights of Men, 1790) respondieron directamente a las Reflexiones, acusándolo de sacralizar privilegios y de subestimar la injusticia de los órdenes heredados. Leo Strauss, en Derecho natural e historia, discutió a Burke como figura de una reacción historicista contra el derecho natural moderno, tema que sigue en debate.
Influenciado por
- Cicerón — modelo de oratoria y referencia recurrente, también en el proceso contra Hastings, con frecuencia comparado con el de Cicerón contra Verres
- Montesquieu — atención a la variedad de circunstancias históricas de las constituciones
- Locke — herencia whig de la Revolución de 1688
Influyó en
- Alexis de Tocqueville — afinidad en la valoración de los cuerpos intermedios, aunque Tocqueville no se considera discípulo directo
- Friedrich Hayek — que halló en Burke y en la tradición whig una fuente de su defensa de los órdenes evolucionados, aunque en “Por qué no soy conservador” rechazara el rótulo conservador
- La tradición conservadora angloamericana del siglo XX, con Michael Oakeshott y Russell Kirk
Obras
A Vindication of Natural Society (1756); A Philosophical Enquiry into the Origin of Our Ideas of the Sublime and Beautiful (1757); Thoughts on the Cause of the Present Discontents (1770); Speech on Conciliation with America (1775); Reflections on the Revolution in France (1790); Letter to a Noble Lord (1796).
Véase también
Alexis de Tocqueville, Leo Strauss, Friedrich Hayek, Montesquieu, Locke, Rousseau