Demócrito
Demócrito

Natural de Abdera, en Tracia, y activo hacia el 430 a.C., Demócrito fue uno de los espíritus más eruditos de la Antigüedad — viajó mucho y escribió sobre casi todo, aunque ninguna de sus obras ha llegado hasta nosotros. La tradición lo apodó “el filósofo que ríe”, en contraste con el melancólico Heráclito. Junto con su maestro Leucipo, es el fundador del atomismo, la primera filosofía plenamente materialista y mecanicista de la historia.

Su tesis es tan simple como audaz: la realidad se reduce a dos principios — los átomos y el vacío. Los átomos (del griego átomon, “indivisible”) son partículas eternas, macizas e imperceptibles, que difieren solo en forma, tamaño, posición y ordenación. El vacío es el espacio en que se mueven. Todo lo que existe — las cosas, el mundo, e incluso el alma (hecha de átomos más finos y sutiles) — resulta de los choques y combinaciones de esos átomos en movimiento eterno. No hay, en el cosmos de Demócrito, finalidad ni inteligencia ordenadora: todo se explica mecánicamente, por necesidad.

De ahí una consecuencia epistemológica notable: las cualidades sensibles (color, sabor, calor) existen solo “por convención”; “en realidad”, existen solo átomos y vacío. Demócrito también elaboró una ética: el bien supremo es la euthymia, la serenidad o buen ánimo, alcanzada mediante la moderación de los deseos. Su materialismo, marginado por la tradición platónico-aristotélica, sería retomado y adaptado por Epicuro (que le añadió la desviación de los átomos) y Lucrécio, y resurgiría con fuerza en la ciencia moderna.

Conceptos clave

  • Átomos y vacío como únicos constituyentes de la realidad
  • Mecanicismo: sin finalidad, sin Dios creador
  • Teoría de las efluencias (conocimiento)
  • Euthymia: alegría serena como ideal ético

Influenciado por

  • Leucipo (maestro)
  • Parmênides — adopta el ser indivisible, pero lo pluraliza

Influyó en

  • Epicuro — retomó el atomismo, añadiendo el clinamen
  • Lucrecio — De Rerum Natura
  • Filosofía moderna de la materia (Boyle, Gassendi)

Obras

Ninguna conservada. Fuentes: Aristóteles, De Anima; Diógenes Laercio, Vidas, IX; Simplicio.

Véase también

Presocráticos y Sofistas