Bernard Williams
Bernard Williams

Bernard Williams fue uno de los filósofos morales británicos más importantes del siglo XX y uno de los críticos más penetrantes de la pretensión de fundar la ética en un sistema teórico único e impersonal. Enseñó en Cambridge, Berkeley y Oxford. Contra el utilitarismo y contra el kantismo, Williams insistió en la complejidad irreductible de la vida moral, en la importancia de la perspectiva en primera persona, de los compromisos personales y de las emociones, y en la incapacidad de las grandes teorías para capturar todo lo que importa éticamente. Su escritura combina erudición clásica, sensibilidad psicológica y una elegante desconfianza ante las simplificaciones filosóficas.

Conceptos clave

  • Integridad y crítica al utilitarismo (en Utilitarianism: For and Against, con J.J.C. Smart, 1973): Williams argumenta que el utilitarismo, al exigir que el agente maximice siempre el bien general, amenaza la integridad (integrity) — la coherencia entre las acciones de una persona y sus proyectos y compromisos más profundos. Mediante los célebres ejemplos de Jim y los indios (en el que Jim puede salvar diecinueve vidas matando él mismo a un inocente) y de George y la guerra química (un químico pacifista presionado a aceptar un empleo en armamento), Williams muestra que el utilitarismo trata al agente como mero canal de estados de cosas, ignorando que sus acciones son suyas, brotan de sus compromisos y lo constituyen como persona.

  • Proyectos fundamentales (ground projects): los compromisos centrales que dan sentido a la vida de una persona y le proporcionan razones para seguir viviendo y actuando. Williams argumenta que una teoría moral que exija el sacrificio imparcial de esos proyectos siempre que el cálculo del bien lo recomiende mina la base misma de la motivación y del sentido — y, en el límite, la razón por la cual valdría la pena ser moral.

  • Suerte moral (“Moral Luck”, 1976; en Moral Luck, 1981): contra la idea kantiana de que el valor moral es inmune al azar y depende solo de la buena voluntad, Williams sostiene que factores fuera del control del agente — circunstancias, resultados, la propia constitución del agente — afectan de hecho a cómo evaluamos sus acciones y a él mismo. El ejemplo del artista (inspirado en Gauguin) que abandona a su familia para dedicarse al arte muestra cómo la justificación de una elección puede depender de un éxito que el agente no controlaba en el momento de la decisión.

  • Ética y moralidad; conceptos densos (Ethics and the Limits of Philosophy, 1985): Williams distingue la ética — la amplia pregunta socrática “¿cómo debo vivir?” — de la moralidad (the morality system), una concepción estrecha centrada en la obligación, la culpa y una noción de deber absoluto que considera empobrecedora y culturalmente peculiar. Distingue además los conceptos éticos densos (thick — como “cobarde”, “brutal”, “leal”), que combinan descripción y evaluación y están enraizados en formas de vida concretas, de los conceptos ralos (thin — como “bueno”, “correcto”), más abstractos. Es escéptico respecto a la posibilidad de que una teoría moral sistemática fundamente la vida ética.

  • Razones internas y externas (“Internal and External Reasons”, 1979/1980): Williams sostiene que toda razón genuina para la acción debe tener alguna conexión con el “conjunto motivacional subjetivo” del agente — sus disposiciones, deseos y proyectos. Las razones puramente externas, que valdrían para un agente con independencia de cualquier elemento de su motivación, serían, para Williams, ininteligibles como razones capaces de mover a la acción.

  • “Un pensamiento de más” (one thought too many): crítica de Williams a la exigencia imparcialista. Al discutir el caso de un hombre que puede salvar a su esposa o a un extraño, Williams observa que exigirle que justifique salvar a su esposa apelando a un principio moral imparcial (algo como “es permisible, en situaciones de este tipo, salvar a la propia esposa”) introduce “un pensamiento de más”: la relación personal ya debería ser, por sí sola, razón suficiente.

Influenciado por

  • Los filósofos morales griegos, en especial su lectura de la ética y la tragedia antiguas
  • Friedrich Nietzsche — la crítica genealógica a la moral
  • La tradición analítica británica en ética y filosofía de la acción
  • La crítica humeana a una razón práctica puramente externa

Influyó en

  • Los debates contemporáneos sobre las limitaciones de las teorías morales sistemáticas
  • La discusión sobre el internalismo y el externalismo de razones
  • La filosofía de la suerte moral, junto a Thomas Nagel
  • La recuperación de la ética de las virtudes y de la reflexión sobre la vida buena

Obras

Morality: An Introduction to Ethics (1972); Problems of the Self (1973); la parte “A Critique of Utilitarianism” en Utilitarianism: For and Against (1973); Moral Luck (1981); Ethics and the Limits of Philosophy (1985); Shame and Necessity (1993), sobre la ética griega; Truth and Truthfulness (2002).

Ver también

Thomas Nagel Bentham Kant