
Antonin-Dalmace Sertillanges (1863–1948) — de bautismo Antonin-Gilbert — fue un fraile dominico francés, filósofo moral y uno de los más influyentes divulgadores del tomismo a principios del siglo XX. Nacido en Clermont-Ferrand, ingresó en la Orden de Predicadores en 1883 y fue ordenado sacerdote en 1888. Llegó a ser profesor de filosofía moral en el Institut Catholique de Paris y, en 1893, estuvo entre los fundadores de la Revue Thomiste, revista que se volvería central en la renovación de los estudios sobre Tomás de Aquino. En 1918 fue elegido para la Académie des sciences morales et politiques. Aunque produjo una vasta obra de exégesis tomista, su nombre llegó al gran público sobre todo por un pequeño libro de 1921, La Vie intellectuelle (La vida intelectual), que se convirtió en un clásico perdurable sobre la disciplina, la ética y el método del trabajo del espíritu.
Ideas centrales
- El trabajo intelectual como vocación (La vida intelectual, 1921): pensar y estudiar con seriedad no es mera técnica ni oficio remunerado, sino una llamada que compromete a toda la persona — su moral, su disciplina y su vida espiritual. La inteligencia, para Sertillanges, se ordena a la verdad, y servir a la verdad es ya una forma de servicio.
- Las “dos horas al día” (La vida intelectual, 1921): la tesis de mayor alcance práctico del libro. No hace falta ser un erudito de tiempo completo; quien tiene otra profesión y otras obligaciones puede, aun así, construir una obra seria dedicando al estudio unas pocas horas diarias — siempre que sean constantes, protegidas y bien empleadas.
- El cuerpo al servicio del espíritu (La vida intelectual, 1921): el pensamiento tiene condiciones físicas. El sueño, la alimentación, el ejercicio y el ritmo de vida no son accesorios, sino presupuestos del trabajo intelectual sostenido.
- El arte de leer (La vida intelectual, 1921): leer poco, pero bien; jerarquizar las lecturas, volver a los grandes libros, tomar notas y formar la memoria, en lugar de dispersarse en la cantidad.
- Exégesis moral del tomismo (Saint Thomas d’Aquin, 1910): intérprete sistemático de Tomás de Aquino, Sertillanges expuso su metafísica y su filosofía moral, defendiendo la armonía entre fe y razón y la unidad del saber bajo la verdad como fin de la inteligencia.
Influenciado por
- Tomás de Aquino — fuente central de su filosofía y del espíritu de La vida intelectual
- Aristóteles — la teleología y la doctrina de las virtudes, recibidas por la mediación tomista
- La tradición dominica y el movimiento de renovación neotomista
Influyó en
- Generaciones de estudiantes e investigadores, dentro y fuera del ámbito católico, por la disciplina del estudio propuesta en La vida intelectual
- El debate contemporáneo sobre la atención, la lectura y la vida del espíritu, que aún recurre al libro como manual de método
Obras
Su reputación académica se afianzó con la vasta exégesis tomista, en especial Saint Thomas d’Aquin (2 vols., 1910). Pero fue La Vie intellectuelle: son esprit, ses conditions, ses méthodes (1921) — concebida como comentario libre de los consejos sobre el estudio atribuidos a Tomás de Aquino — la que le aseguró lectores durante más de un siglo. Escribió además Le Christianisme et les philosophies (2 vols., 1939–1941), Henri Bergson et le catholicisme (1941) y, en el año de su muerte, Ce que Jésus voyait du haut de la croix (1948).
Ver también
Tomás de Aquino, Bergson, Pascal