
Nacido en Aosta, en los Alpes, en 1033, Anselmo ingresó en el célebre monasterio benedictino de Bec, en Normandía, donde se convirtió en un maestro admirado, y más tarde fue arzobispo de Canterbury, en medio de duros conflictos con los reyes ingleses sobre la autoridad de la Iglesia. Se le llama “padre de la Escolástica” por haber inaugurado el esfuerzo sistemático de usar la razón para penetrar los contenidos de la fe. Su lema resume todo el programa medieval: “fides quaerens intellectum” — la fe que busca comprender. En el Proslogion lo radicaliza: “no busco comprender para creer, sino que creo para comprender” — fórmula que recoge el “crede ut intelligas” de Santo Agostinho.
Su contribución más famosa es el argumento ontológico, una prueba a priori de la existencia de Dios. Dios se define como “aquello de lo que nada mayor puede pensarse”. Ahora bien — argumenta Anselmo —, si ese ser existiera solo en la mente y no en la realidad, entonces podríamos pensar algo mayor (el mismo ser, pero existente de hecho), lo cual es contradictorio. Luego, Dios existe necesariamente. El argumento parte del puro concepto, sin recurrir a la experiencia.
Pocas pruebas filosóficas han tenido un destino tan fecundo. Ya en su propio siglo un monje contemporáneo la objetó, y Tomás de Aquino la rechazaría; pero Duns Scotus la defendió, Descartes y Leibniz la reformularon, y Kant juzgó haberla refutado de modo definitivo — aunque el debate sobre ella sigue vivo en la lógica y la filosofía de la religión contemporáneas. Anselmo escribió además el Cur Deus Homo, sobre las razones de la encarnación, marcando profundamente la teología occidental.
Conceptos clave
- Argumento ontológico: Dios = “aquello de lo que nada mayor puede pensarse”; si solo existiera en la mente no sería el máximo pensable → Dios existe en la realidad (Proslógio)
- Pruebas a posteriori: grados de bondad, grandeza y perfección conducen al ser supremo
- Realismo de los universales (posición agustiniana)
- Redención: Cur Deus Homo — por qué Dios se hizo hombre
Influenciado por
- Santo Agostinho — fides quaerens intellectum
- Platão — vía el neoplatonismo agustiniano
- Boécio — lógica y la disputa sobre los universales
Influyó en
- Tomás de Aquino — critica el argumento ontológico
- Duns Scotus — defiende el argumento ontológico
- Descartes — reformula el argumento ontológico
- Leibniz — perfecciona el argumento
- Kant — critica definitivamente el argumento
Obras
Monologio; Proslógio; Cur Deus Homo (Por qué Dios se hizo hombre).
Véase también
Filosofía Medieval