Zoe / Bios (ζωή / βίος) — Distinción griega entre dos sentidos de «vida». Zoe designa la vida desnuda, el simple hecho de estar vivo común a todos los seres vivos — hombres, animales y dioses —, es decir, la vida biológica en su sentido más elemental. Bios, en cambio, indica la vida cualificada, dotada de forma y de un modo de existir propio: la manera particular de vivir de un individuo o de un grupo, como la vida del ciudadano, del filósofo o del político. La distinción es central en el pensamiento de Aristóteles, para quien el hombre es zoon politikon (animal político): a diferencia del mero vivir (zen), el fin humano es el «buen vivir» (eu zen), que solo se realiza plenamente en la polis, en la vida en comunidad regida por la palabra y la ley. Por ello el bios politikos — la vida activa en la ciudad — se distingue del bios theoretikos, la vida contemplativa dedicada al saber. En el siglo XX, Giorgio Agamben recupera esta oposición en Homo Sacer: El Poder Soberano y la Nuda Vida (1995) para analizar la biopolítica moderna. Para Agamben, la política occidental se funda desde su origen sobre la inclusión de la zoe en la esfera del poder soberano: la figura romana del homo sacer — aquel que puede ser muerto sin que ello constituya homicidio ni sacrificio — encarna esa «vida desnuda» capturada por el derecho. El concepto dialoga directamente con la biopolítica de Michel Foucault y con la noción de estado de excepción, en la que la frontera entre zoe y bios se vuelve indistinta.
← Glosario