Superhombre (Übermensch) — Figura central de Así habló Zaratustra (1883–1885), de Friedrich Nietzsche: el tipo humano que supera al hombre actual y da a la Tierra un sentido tras la “muerte de Dios”. El término alemán combina über (“sobre”, “más allá de”) y Mensch (“ser humano”); de ahí que las traducciones oscilen entre “superhombre”, “ultrahombre” y “sobrehumano”. La palabra circulaba antes de Nietzsche, por ejemplo en el Fausto I de Goethe, pero fue él quien le dio rango filosófico. Zaratustra la proclama en el Prólogo, §3, y la opone al “último hombre” (Prólogo, §5), figura de la comodidad y la mediocridad satisfecha. En las “Tres transformaciones del espíritu” (Parte I), el tránsito del camello al león y al niño sugiere un proceso de superación de sí y de creación de valores. La doctrina se articula con la voluntad de poder, con el eterno retorno —que pone a prueba la capacidad de afirmar la vida entera— y con la respuesta al nihilismo. En Ecce homo (“Por qué escribo tan buenos libros”, §1), Nietzsche rechaza la lectura darwinista del término y lo presenta como un tipo de constitución elevada. Su recepción es disputada: la apropiación nazi se vio favorecida por las ediciones manipuladas de su hermana, Elisabeth Förster-Nietzsche, y fue cuestionada por intérpretes como Walter Kaufmann, que subraya la autosuperación individual. Los críticos señalan la vaguedad del concepto y su tono aristocrático. Véanse también el artículo Nietzsche: voluntad de poder, eterno retorno y genealogía de la moral y el resentimiento, su contrapunto psicológico.
← Glosario