Razón (del latín ratio; en griego lógos y noûs; en alemán Vernunft) — Facultad de pensar, argumentar y conocer por principios, tradicionalmente tomada como el rasgo distintivo del ser humano y como criterio de la verdad y de la acción correcta. El latín ratio traduce el griego logos, que significa a la vez palabra, cálculo, proporción y fundamento. Heráclito ya veía en el logos el orden que rige el cosmos; Platón, en la República, atribuye a la parte racional del alma el gobierno de las demás; Aristóteles define al ser humano como animal dotado de logos (Política, I, 2) y distingue la razón teórica, dirigida a lo necesario, de la práctica, dirigida a la acción (véanse nous y phronesis). En el racionalismo moderno, Descartes abre el Discurso del método (1637) afirmando que el buen sentido, es decir, la capacidad de juzgar bien y distinguir lo verdadero de lo falso, es igual en todos los hombres. Hume reacciona con la tesis de que la razón “es, y solo debe ser, esclava de las pasiones” (Tratado de la naturaleza humana, II, 3, 3), limitándola a comparar ideas e inferir cuestiones de hecho. Kant, en la Crítica de la razón pura (1781), distingue el entendimiento (Verstand), facultad de los conceptos aplicados a la experiencia, de la razón (Vernunft), facultad de los principios que tiende a rebasar los límites de lo posible, y añade la razón práctica como fuente de la ley moral. Hegel hace de la razón el principio de lo real y de su historia. En el siglo XX, Horkheimer (Eclipse de la razón, 1947) cuestiona la reducción de la razón a razón instrumental, y Habermas propone la razón comunicativa. Véanse racionalismo, Ilustración, Kant, Descartes y Hume.


← Glosario