Hermenéutica — Del griego hermēneúein (interpretar), término tradicionalmente asociado a Hermes, mensajero de los dioses encargado de traducir sus mensajes a los mortales. Designa la teoría y la práctica de la interpretación, inicialmente orientada a la exégesis de textos sagrados y jurídicos y luego elevada a método filosófico de alcance universal. En su origen, la hermenéutica ofreció reglas para fijar el sentido de pasajes oscuros; Schleiermacher (s. XIX) la reformula como arte general de la comprensión (Verstehen), que busca reconstruir la intención del autor y exige el movimiento del círculo hermenéutico — comprender el todo a partir de las partes y las partes a partir del todo. Dilthey la convierte en fundamento metodológico de las ciencias del espíritu (Geisteswissenschaften), oponiendo el comprender propio de las ciencias humanas al explicar (Erklären) causal de las ciencias naturales. El giro ontológico ocurre con Heidegger, quien en Ser y Tiempo (1927) hace de la comprensión no un método, sino una estructura existencial del Dasein: interpretar es el modo en que el ser humano ya está siempre arrojado al mundo. Gadamer (Verdad y Método, 1960) radicaliza esta tesis: toda comprensión está condicionada por la “historia efectual” (Wirkungsgeschichte) y se realiza como “fusión de horizontes” entre el intérprete y el texto, siempre mediada por la tradición y el lenguaje. Así, leer una ley antigua no es recuperar un sentido fijo, sino aplicarla a la situación presente. Paul Ricoeur articula hermenéutica y fenomenología en una “vía larga” que pasa por el análisis de símbolos, metáforas y narrativas, acercando la interpretación filosófica a las ciencias del texto.


Glosario