Causalidad (del latín causa, que traduce el griego aitía) — Relación por la cual un evento, cosa o estado (la causa) produce, explica o determina otro (el efecto). El problema filosófico consiste en saber qué es esa relación y qué la justifica. En Aristóteles (Física II, 3; Metafísica V, 2), “causa” tiene un sentido amplio, de factor explicativo, y se dice de cuatro modos: material (aquello de que algo está hecho), formal (su esencia o definición), eficiente (el origen del movimiento) y final (aquello en vista de lo cual algo ocurre). La ciencia moderna se concentró en la causa eficiente. Para David Hume (Tratado de la naturaleza humana, 1739–1740; Investigación sobre el entendimiento humano, 1748), la observación solo muestra sucesión y conjunción constante entre eventos, nunca una “conexión necesaria”; la idea de necesidad nacería del hábito de la mente de esperar el efecto tras la causa. Immanuel Kant, en la Crítica de la razón pura (1781), en la Segunda Analogía de la Experiencia, responde que la causalidad es una categoría del entendimiento, condición para ordenar los eventos en el tiempo, y no una mera generalización empírica. En el siglo XX, Bertrand Russell, en “Sobre la noción de causa” (1912), propuso que la física puede prescindir del concepto; David Lewis (1973), por su parte, analizó la causalidad mediante condicionales contrafácticos y mundos posibles. Cuestiones vecinas son la distinción entre causa y razón, la causación mental y la relación con el determinismo y el empirismo.
Véase también: Aristóteles, Hume, Kant, Russell, David Lewis.
← Glosario