Categorías — Conceptos o modos fundamentales del ser y la predicación, es decir, los géneros supremos bajo los cuales se ordena todo lo que puede decirse o pensarse. El término proviene del griego katēgoria, que significa “predicación” o “atribución”, derivado de katēgorein (predicar, acusar). Aristóteles, en su obra Categorías, enumeró diez: sustancia, cantidad, cualidad, relación, lugar, tiempo, posición, posesión, acción y pasión. Entre ellas, la sustancia (ousía) tiene primacía, pues designa aquello que existe por sí, mientras que las demás son determinaciones que se dicen de una sustancia —por ejemplo, “Sócrates” (sustancia) es “blanco” (cualidad), “en el Liceo” (lugar), “ayer” (tiempo). Las categorías serían, así, los modos irreductibles de atribuir un predicado a un sujeto. Kant reformula profundamente el concepto en la Crítica de la razón pura: las categorías dejan de ser modos del ser y se convierten en conceptos puros del entendimiento, estructuras a priori que la mente impone a lo diverso de la sensibilidad para constituir objetos de experiencia. Presenta doce categorías agrupadas en cuatro clases —cantidad, cualidad, relación y modalidad—, entre ellas causalidad, sustancia, unidad y pluralidad. De ahí su célebre fórmula: los pensamientos sin contenido son vacíos, las intuiciones sin conceptos son ciegas; sin las categorías, los datos de los sentidos permanecerían ininteligibles, y sin intuiciones las categorías nada tendrían que ordenar. El concepto se articula, así, con las nociones de sustancia, de predicación y, en Kant, de juicio, del cual se deriva la tabla de las categorías.
← Glosario